
Irapuato cerró la edición 2026 de su feria más emblemática con una marca histórica de asistencia. La alcaldesa informó que el evento superó el medio millón de visitantes. El dato confirma que la Feria de las Fresas dejó de ser solo una celebración local. Ahora opera también como escaparate regional con capacidad de atraer turismo, consumo y atención nacional. En un contexto de cautela económica, ese resultado adquiere un valor político y comercial evidente.
El balance oficial subrayó además el papel del personal temporal contratado para el evento. Las autoridades reconocieron que su trabajo fue clave para orientar visitantes y mantener el orden cotidiano. También se destacó su intervención en situaciones comunes, como la localización de menores o la recuperación de objetos extraviados. Ese detalle ayuda a entender que una feria masiva no depende solo del cartel artístico. También necesita operación fina, trato al público y capacidad de respuesta en tiempo real.
Para la economía local, el récord es una noticia relevante. Más visitantes implican movimiento para hoteles, transporte, comida, comercio y servicios. La derrama no se limita al recinto ferial, sino que alcanza a una parte amplia de la ciudad. En ese sentido, el evento funciona como una prueba de que la cultura popular y el entretenimiento también son política económica. Cuando una feria se consolida, arrastra empleo, visibilidad y expectativas de inversión.
#Irapuato #FeriaDeLasFresas #Turismo #Economia #RedPopular
Fuente: Agencias











