
San Miguel de Allende sigue atorado en una obra vial que el propio gobierno municipal considera urgente. El alcalde Mauricio Trejo denunció que la ampliación del libramiento José Manuel Zavala Zavala, en el tramo conocido como El Caracol, no avanza por falta de respuesta de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. El municipio asegura tener ya el recurso para ampliar a cuatro carriles la zona pendiente. El problema, por lo tanto, no es financiero, sino competencial. Cuando una obra depende del visto bueno de otra instancia y ese permiso no llega, el costo lo paga la movilidad local. Trejo recordó que el tramo es de jurisdicción federal y que desde inicios de 2025 se solicitó formalmente que pasara a competencia municipal para poder intervenirlo. Hasta ahora, dijo, la SICT no ha respondido. Esa falta de definición ha prolongado un retraso que ya rebasó los tiempos políticos originalmente prometidos. El alcalde incluso se había comprometido a concluir la ampliación antes de terminar 2024. La espera se convirtió también en un problema de credibilidad pública. Lo más llamativo del reclamo es que el municipio sostiene contar con el dinero disponible para ejecutar la obra. Trejo afirmó que esos recursos están inmovilizados mientras la vialidad sigue detenida por falta de autorización. San Miguel no habla de una intervención ornamental, sino de una vía relevante para la circulación cotidiana y para una ciudad turística. El caso deja una lección incómoda sobre cómo se traban muchas obras públicas en México. A veces no faltan recursos, sino claridad para coordinar competencias y permisos.
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Fuente: AGENCIAS Y REDACCION










