
Jerécuaro cerró la noche del viernes con una escena de alto impacto político y humano. Un ataque armado en un botanero dejó dos hombres muertos y dos personas lesionadas. Entre las víctimas mortales fue identificado Eduardo Olvera García, esposo de la alcaldesa Isabel Acevedo Mercado. El hecho sacudió a la población porque la violencia golpeó de manera directa al entorno más cercano del gobierno municipal. En un estado marcado por agresiones recurrentes, el caso elevó la alarma pública. Los primeros reportes indican que hombres armados llegaron al establecimiento y dispararon en repetidas ocasiones. El ataque provocó pánico entre quienes convivían en el lugar y dejó una segunda víctima mortal. De forma extraoficial se señaló que entre los lesionados estaría un hermano de la presidenta municipal, aunque ese dato seguía bajo revisión. La escena obligó a una movilización inmediata de corporaciones de seguridad y de servicios de emergencia. Las primeras horas mezclaron caos, versiones preliminares y operativo. El Ayuntamiento de Jerécuaro condenó los hechos y expresó sus condolencias a las familias afectadas. La gobernadora Libia Dennise también manifestó solidaridad con la alcaldesa tras conocerse la agresión. La Fiscalía General del Estado abrió una investigación para esclarecer lo sucedido y ubicar a los responsables. Más allá del expediente penal, el caso deja una señal inquietante sobre el alcance de la violencia en Guanajuato. Cuando la agresión toca el entorno de una autoridad en funciones, la sensación de vulnerabilidad se multiplica.
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Fuente: AGENCIAS Y REDACCION










