Guanajuato, Gto.- La inversión en obra pública en Guanajuato sufrió una caída del 40% durante el primer semestre de 2025, encendiendo las alarmas en el sector de la construcción. De acuerdo con datos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), mientras que en el mismo periodo de 2024 se destinaron 6,700 millones de pesos, este año apenas se han ejercido 2,800 millones.
Esta drástica reducción ha impactado directamente a más de 300 empresas locales, en su mayoría micro, pequeñas y medianas (mipymes), que ahora enfrentan serios riesgos de paralización.
La esperanza puesta en el Tren de Pasajeros México-Guadalajara
Ante la falta de inversión estatal, el sector constructor ve en los proyectos federales de infraestructura su principal oportunidad de reactivación. Uno de los más esperados es el Tren de Pasajeros México-Guadalajara, que recientemente confirmó su paso por la ciudad de León. Aunque aún no se han definido fechas ni detalles técnicos, el anuncio ha generado expectativas para que las empresas locales puedan acceder a contratos mediante subcontrataciones o consorcios.
El presidente nacional de la CMIC, Luis Méndez Jaled, reiteró la importancia de la infraestructura como motor económico, señalando que por cada peso invertido en este sector, se detonan ocho pesos más en otras ramas productivas. No obstante, advirtió que la inversión actual en México sigue por debajo del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) recomendado para impulsar el desarrollo sostenible; actualmente ronda apenas el 2.5%.
Empresas locales quieren participar en la construcción del tren
En este contexto, la licitación para la construcción del tramo Apaseo el Grande–Irapuato ya fue publicada, lo que abre una oportunidad para las constructoras de Guanajuato. La CMIC Guanajuato anunció que más de 300 empresas están listas para participar, ya sea como subcontratistas o asociadas en consorcios.
Sin embargo, los retos persisten. Uno de los más importantes es el incremento en los costos de los materiales, principalmente el acero, a causa de los aranceles impuestos en las cadenas de suministro. Se estima que estos aumentos podrían encarecer las obras entre un 5% y 10%, impactando no solo a los grandes proyectos, sino también a la edificación de vivienda e infraestructura básica.
La infraestructura como palanca para la recuperación económica
Desde la CMIC se insiste en que la infraestructura es clave para mejorar la calidad de vida, generar empleo y dinamizar la economía regional. Por ello, el llamado a las autoridades es claro: se requiere mayor inversión pública, apertura a la participación de empresas locales y estrategias para mitigar los costos derivados de las condiciones económicas globales.










