
En Celaya comenzaron registros para regularizar a franeleros desde la Dirección de Fiscalización. Se informó que se pedirá documentación oficial para poder inscribirse. La intención es que puedan trabajar dentro de la formalidad y con reglas claras. También se advirtió que se buscarán sanciones para quienes operen sin registro. El anuncio coloca el tema en el centro, calle, orden y cobro informal.
En muchas ciudades, el problema no es solo “apartar lugares”, también es extorsión pequeña y conflicto con automovilistas. Regularizar puede reducir pleitos si se define dónde, cuándo y bajo qué condiciones se permite. Se requiere padrón transparente y supervisión real en calle. También conviene abrir canales de queja para usuarios y para quienes sí se registren.
Se necesita vigilancia, señalización y presencia, sobre todo en zonas de hospitales, mercados y centros. La tecnología puede ayudar con identificación y control de puntos, pero el eje es la aplicación constante. Si no hay seguimiento, el registro queda como trámite y el conflicto regresa. Celaya tiene oportunidad de resolver un problema cotidiano con método. El éxito se medirá en menos quejas, menos cobros forzados y mejor convivencia vial. Para quienes dependen de ese ingreso, la formalidad debe venir con reglas y alternativas, no solo castigo. Para conductores, debe haber certeza de que el espacio no se compra con presión. Un programa así requiere comunicación y presencia diaria. Si se sostiene, mejora la ciudad, si se abandona, empeora el enojo.
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Fuente: Agencias y Redacción










