
En el balance 2025 se reportaron más de mil 500 personas remitidas por faltas administrativas en Celaya. Este dato suele pasar desapercibido, pero habla de presencia operativa, control de orden público y manejo de conflictos cotidianos. También se liga con decomisos y recuperación de vehículos dentro del mismo corte anual.
La diferencia entre buen y mal uso del sistema cívico está en el enfoque. En este caso como Celaya lo hace, se usa para prevenir escalamiento, ordenar espacios y canalizar problemas, puede ayudar a bajar delitos más graves.
Celaya ha insistido en inversión y equipo para profesionalizar su seguridad, y eso debe reflejarse también en trato ciudadano y controles internos. Cámaras corporales, reportes y supervisión ayudan a reducir abusos y a documentar intervenciones. Esa mezcla de firmeza y reglas claras es parte de lo que puede sostener una baja real en incidencia.
El reto 2026 es convertir “remisiones” en menos reincidencia, con seguimiento y trabajo comunitario. Seguridad también es cuidar espacios, transporte, comercio y convivencia. Y eso se mide en la calle, no en comunicados.
#Celaya #Guanajuato #Prevencion #Seguridad #RedPopular
Fuente: Agencias










