
Diecinueve integrantes del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal fueron retenidos durante casi cinco horas en Quechultenango, Guerrero. Los hechos iniciaron después del mediodía del 17 de septiembre. Pobladores bloquearon el paso de un convoy y los agentes fueron desarmados. Después fueron llevados a un comedor comunitario mientras unidades oficiales acudían a la zona. El episodio elevó la tensión en una región con movilidad sensible.
Los bloqueos alcanzaron la carretera que conecta Quechultenango con Chilpancingo y atraviesa Mochitlán. Camiones, automóviles, transporte público y maquinaria pesada fueron colocados sobre la vía. Esa interrupción frenó traslados, servicios y actividades económicas durante varias horas. También se reportaron patrullas incendiadas, aunque las versiones deberán ser aclaradas por las autoridades. Para habitantes y comercios, el cierre de caminos aumenta incertidumbre y percepción de riesgo.
El gobierno estatal indicó que los elementos realizaban un recorrido de rutina y no una operación especial. Alrededor de las seis de la tarde, un despliegue de militares y policías logró liberar a los retenidos. La Guardia Nacional instaló revisiones en la carretera Chilpancingo-Acapulco como medida preventiva. Varias rutas de transporte suspendieron actividades para evitar mayores incidentes. El seguimiento deberá confirmar responsabilidades, daños y restablecimiento completo de la circulación.
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Fuente: Agencias y Redacción











