Año nuevo, mismo expediente rojo con destellos de esperanza

Ene 1, 2026 | 0 Comentarios

Arrancamos 2026 con el Estado repartiendo abrigo y el crimen repartiendo plomo. Guanajuato presume padrones de Bienestar que ya parecen censo nacional, y en el mismo territorio se piden patrullas donde la cámara sirve de adorno. Celaya se asoma al espejo de la continuidad política, mientras León cierra apoyos a buscadoras, gesto que, sin discursos grandilocuentes, reconoce una herida pública. En salud, el récord de donación de órganos ofrece un respiro, de esos que no salen en la nota roja pero sostienen vidas.

El problema es que la vida diaria no se arregla sin seguridad. En Juventino Rosas, Irapuato y Salamanca el guion repite persecuciones, homicidios y asaltos, como si el calendario no tuviera autoridad. En Zapopan, el asesinato de Alberto Prieto Valencia y su hija exhibe una capacidad operativa que no se explica con “casos aislados”. Y cuando en Querétaro un decomiso se vuelve pleito, queda claro que aplicar la ley sin método solo produce más ruido.

La tecnología aparece como promesa y como excusa: IA forense, monitoreo, protocolos químicos como el del gas cloro recuperado en Morelia. Bien usada, acorta tiempos y cuida derechos; mal usada, vigila sin resolver. Mientras Zama cambia de operador y los aranceles mueven precios, el país confirma su paradoja: modernidad en la hoja de cálculo, atraso en la calle.

Firma el Espía: hoy caminé el centro con libreta, y regresé con la misma pregunta, ¿quién protege al ciudadano cuando el Estado solo llega después?

 

 

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