Navidad con saldo: un país que se administra a ratos

Dic 25, 2025 | 0 Comentarios

El 25 de diciembre dejó un parte que suena a consuelo: “sin homicidios dolosos” en Guanajuato, pero con la factura que casi siempre se cobra por otra ventanilla, la del asfalto. León amanece con un cruce marcado por un choque fatal y Comonfort suma heridos entre motos y cuatrimoto, como si la fiesta pidiera velocidad y no prudencia. La prevención aparece, sí, pero a veces llega como recordatorio después del golpe, cuando lo que hacía falta era método antes del brindis.

En el Bajío, la vida pública se sostiene con logística: apagar incendios en un tiradero de Cortázar, ajustar el transporte en León, ordenar el centro de Celaya con desfile y concierto, y advertir sobre alcohol adulterado para que la celebración no acabe en urgencias. Son medidas pequeñas que, juntas, dibujan gobierno real: el que administra riesgos cotidianos cuando todos quieren descansar. La pregunta incómoda es por qué lo básico sigue siendo noticia, cuando debería ser rutina bien hecha.

Y mientras tanto, el país se mira al espejo: mensajes de unidad desde Irapuato, llamados de obispos a reconstruir desde la familia, y consejos de CFE para que la casa no se vuelva trampa eléctrica. Afuera, Roma y Londres recuerdan que la Navidad también se mide por cómo se trata al vulnerable. Yo, el espía, cierro el informe: si el Estado logra que una noche termine sin sangre, pero con lecciones, que no las archive hasta el próximo diciembre.

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