Guanajuato, Gto. – Un día antes de dejar el cargo, el exgobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo cedió la concesión de la autopista Silao-Guanajuato a un consorcio privado, a pesar de que esta vía representaba ingresos estables para el Estado de más de 250 millones de pesos al año, equivalentes a casi 700 mil pesos diarios.
La empresa beneficiada, VISE-Rubau, subió las tarifas de inmediato tras obtener el control de la vía. A cambio, dicho consorcio se comprometió a construir una nueva autopista hacia San Miguel de Allende y a rehabilitar el tramo ya existente. La inversión total fue calculada en más de 6 mil millones de pesos.
Sinhue justificó la concesión diciendo que el Estado no tenía recursos para construir la nueva carretera. Sin embargo, al momento de la firma, Guanajuato tenía más de 31 mil millones de pesos en los bancos, además de inversiones que generaban intereses por más de 270 millones al mes.

Críticas desde distintos frentes
La decisión ha sido cuestionada por legisladores de Morena, Movimiento Ciudadano, PRI y Partido Verde, quienes acusan al exgobernador de actuar con falta de transparencia y de favorecer intereses privados en lugar de buscar alternativas como créditos públicos o asociaciones legítimas.
El diputado Sergio Contreras (PVEM) y otros políticos señalaron que el Congreso debe revisar el proceso de concesión, ya que había otras formas de financiar la obra sin entregar un activo rentable del Estado.
Por su parte, el alcalde priista de San Miguel de Allende, Mauricio Trejo, calificó la entrega como un “abuso” y una muestra de falta de visión:
“Fue más bien un incentivo a un privado. En Guanajuato no somos ingenuos… esto debe investigarse.”
Además, criticó que la nueva autopista ni siquiera llegará a San Miguel, sino que quedará a 19 kilómetros de distancia.
En resumen, la entrega de esta carretera rentable a un consorcio privado ha levantado fuertes sospechas, especialmente cuando el exgobernador ya enfrenta otros señalamientos por presunto enriquecimiento.










